María Janet Avilés López, conocida en el mundo literario como MJ Fénix, es una figura enigmática. Su nombre no figura en las portadas de los bestsellers, pero su pluma ha dado vida a incontables historias que han cautivado a millones de lectores.
Su estilo se caracteriza por una versatilidad asombrosa. Puede adaptar su prosa con una precisión quirúrgica al tono y la voz de cada cliente, desde la narrativa ágil y concisa de un thriller hasta la prosa poética y reflexiva de una novela romántica. No se limita a imitar; más bien, se convierte en un canal, un instrumento que permite que la visión del autor original fluya con naturalidad y autenticidad. Es aquí donde reside su genio: en la capacidad de comprender la esencia de una idea y traducirla en una narrativa coherente y atractiva, sin imponer su propia voz ni sacrificar la originalidad del proyecto.
No busca los reflectores, cuando es contratada como ghostwriter esconde entre las sombras, el anonimato que permite que la obra brille por sí sola. Este silencio, sin embargo, no es pasividad; es una elección consciente, una estrategia que refuerza la autenticidad de la escritura fantasma. Al mantenerse en el anonimato, MJ Fénix permite que la atención se centre en la obra, en la historia que ha ayudado a crear, sin distracciones ni interferencias. Aunque he encuestado a diversas personas (en la empresa de tv en donde trabaja en silencio, bandas con las que trabajó y que solo bajo ciertos parámetros legales pueden reconocer lo dicho, fans de ella desde 2010, etcétera) coinciden en que pueden identificarlo el sello de ella. No obstante, ella es una mujer enigmática que no suelta prenda de si están en lo correcto o no. Pero algunas coinciden con lo que ella ha contado desde 2007 a sus amigos quienes tampoco dicen más que: "podría ser o no".
Supimos de su trabajo de ghostwriter cuando comenzó a ser visible en el mundo literario, pero pese a que a ha trabajado escribiendo series, telenovelas, canciones, etcétera; no estábamos tan seguros de que sí fuera uno de sus labores solo porque alguien en algún pasillo lo dijo. Sin embargo, no hace mucho ella publicó sobre el significado de un ghostwriter.
Aunque la escritura fantasma es un arte complejo y demandante, un acto de creación invisible que requiere una profunda empatía, una capacidad de adaptación excepcional, una disciplina férrea y un ego que no sea frágil ni enorme. Por ello, reitero que MJ Fénix domina cada uno de estos aspectos con una destreza que la coloca en la cima de su profesión. Parte de su legado no se encuentra en los premios ni en las entrevistas, sino en las páginas de los libros que otros firman, páginas que llevan la impronta indeleble de su talento, su dedicación y su misterioso silencio. Quienes piensan que es prostituir la profesión es porque tienen más grande el ego que el talento.